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jueves, 12 de marzo de 2020

Suspendido el Encuentro Cofrade Sevilla Este


Ante las recomendaciones de prevención y disminución de riesgos para la propagación del Coranovirus hemos acordado suspender el Encuentro Cofrade previsto para el 20 de marzo.
Creemos que como parte activa de la vida social y cultural de Sevilla Este debemos contribuir dentro de nuestras posibilidades a dichas recomendaciones con el convencimiento de que entre todos seremos capaces de afrontar de forma adecuada y responsable la actual coyuntura sanitaria.
Queremos agradecer también a las Juntas Directivas del Club Parque Verde y la Asociación Cultural Nuestro Padre Jesús del Amor en el Misterio del Lavatorio de Los Apóstoles, así como al Ayuntamiento de Sevilla a través del Distrito Este-Alcosa-Torreblanca, todo el trabajo realizado y la colaboración prestada en la preparación del encuentro.
Seguiremos informando de las decisiones que de acuerdo con al desarrollo de los acontecimientos se tomen sobre otros eventos de la temporada de primavera.


jueves, 5 de marzo de 2020

PASIÓN también por SEVILLA. I Encuentro Cofrade Sevilla Este

Pasión también por Sevilla. I Encuentro Cofrade Sevilla Este

Arrancamos la temporada de primavera con un nuevo encuentro dedicado a la Cuaresma y la Semana Santa de Sevilla Este.
Junto con el Club Parque Verde y la Asociación Cultural Nuestro Padre Jesús del Amor en el Misterio del Lavatorio de Los Apóstoles, y la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla a través del Distrito Este-Alcosa-Torreblanca, queremos contribuir a la actividad sociocultural del barrio y difundir el sentimiento cofrade local a través de la palabra y la música.
Repasaremos la historia y recorrido de la agrupación Amor y Bondad, tanto en el ámbito cofrade como en la acción social del Distrito y Sevilla. Son ya 25 años los que avalan su compromiso y empeño en hacer también de Sevilla Este, ejemplo de penitencia y exaltación de la Pasión y Gloria que celebramos en estos días.
El Coro, comprometido también con su barrio y su cultura musical, aporta un repertorio cofrade que a modo de magna procesión recoge temas de diferentes autores que con sus sevillanas y marchas hacen también del tres por cuatro, oración y sentimiento cofrade.
El Encuentro tendrá lugar el próximo viernes 20 de marzo en las instalaciones del Club Social Parque Verde en la calle Recuerdos 1, a partir de las 20:30 horas, con entrada libre hasta completar aforo.
Con la esperanza de compartir palabras y música de nuestra Cuaresma y Semana Santa, os esperamos con las puertas abiertas de nuestra sede, pero sobre todo, las de nuestro corazón.

martes, 3 de marzo de 2020

Vivo también en Sevilla (2)



Si tú no has visto en Sevilla una buena levantá,
tú no sabes de Sevilla de la misa la mitad.
Si tú no has visto a la Giralda cuando se pone a llorar,
 las lagrimas de San Pedro, sus campanas replicar.
Tú no sabes de Sevilla de la misa la mitad.

Vivo en Sevilla, si no me muero, porque Sevilla
es lo que más quiero.

Si tú no has visto a Triana, apretujarse en Pureza
la mañana que regresa a su barrio a descansar,
tú no sabes de Sevilla de la misa la mitad.
Si tú no has visto a Pilatos avisar a los costaleros
en la cuesta del Rosario y en un cambio de costero,
 como llega hasta la Alfalfa presentándoselo al pueblo.

Pero que vas a saber, si siempre estás en el puerto
con una copa en la mano, mientras el reza en el huerto,
en la plaza de Los Carros.
Si no has visto a la Señora como sube Placentines
y baja por Chapineros, como llega al Salvador por Álvarez Quintero,
 y a la luna como baja desde el cielo buscando un balcón en Cuna,
 para ver a los costaleros
mecerla por Campanilleros, y hasta que llega la luz
y le cantan en Sor Ángela las Hermanas de la Cruz.
Tú no sabes de Sevilla, por mucho que digas tú
Vivo en Sevilla…
VIVO EN SEVILLA
David Benjumea (Una noche en la pará d’er Conde, 2012)

Vivo también en Sevilla



Mandó a Sevilla la Iglesia que cada Hermandad en su estación de penitencia pasará por la Catedral. Así lo hizo siempre la ciudad antigua, y así empezó hacerlo la que vive en la nueva de barrios como León, Tiro Línea, Nervión, El Cerro y San Pablo.
En otros como Alcosa, Palmete, Pinomontano o Torreblanca, por señalar algunos de los que la rosa de los vientos señala al norte o el este de la ciudad, su gente hace también penitencia. Son agrupaciones de fieles que muchos de la Sevilla intramuros celebran como Hermandades de Vísperas, mas parecen cerrar sus puertas con cal y canto pues no todo parece caber aquende de la muralla, y menos en su carrera oficial.
No seré yo quien lo diga pues ya siete años atrás Segura dijo en su pregón que Las Vísperas Hermandades de Sevilla son. Quien tenga oídos, que oiga; quien tenga labios que diga: aquí donde la Vieja Sevilla se renueva, aquí donde el Huerto de los Olivos sigue vivo, aquí también se reza y se llora. Aquí no hacen falta catedrales, pues no hay iglesia mayor para su barrio que su Parroquia, abierta de par en par todos los días del año.

domingo, 1 de marzo de 2020

El aire de Sevilla (2)



Será que el viento se posa en tu cara, Lerelere
y se refleja tu silueta al caminar
Y va envolviéndote en un manto que derrama
toda la gracia que desprendes al andar
Y es que serena se refleja tu mirada
mientras no dejas ni un momento de rezar
será que tienes nuestra alma enamorada
con el cariño que un buen padre sabe dar
Será la brisa de la mañana
será la luna que no se marcha
seré el amor que como Padre tú derramas
sobre los hijos que te rezan y te aclaman
Lerelere
CALLEJUELA DE LA O,
Albahaca (Atardecer en Triana, Orilla del Son, 1998)

El aire de Sevilla (1)



Qué tiene el aire en Sevilla que no siendo brisa ni viento es chorro que calienta la imagen en la fría madrugada. Qué tiene la madrugada que despierta el Viernes Santo a Sevilla entera. Algo tendrá Sevilla entera que en cada Semana Santa se hace corriente para acariciar su cara.
Que tendrá el aire en Sevilla que, sin ser corriente de agua, crea un río que cada año en primavera separa las orillas de tu misericordia y pasión. Sobre él navegan las almas en barcas de santa madera que buscan el consuelo y tu perdón, barqueros que no piden moneda, sino Gloria de Resurrección.
Yo quiero ser aire para elevarme contigo al cielo, ser remolino de revuelta que apague un cirio y levante el antifaz de un niño nazareno. Déjame que te sople Sevilla, que quiero embriagar a tu pueblo con aromas de azahar e incienso.Déjame Sevilla que mueva tu Giraldillo para que marque al Este donde viven mis sueños.

sábado, 29 de febrero de 2020

Magna Hispalense (2)



El Cachorro nunca ha visto ni Sevilla ni Triana
solo ha visto los balcones y las tejas de la Cava.
Solo ve a los saeteros y a las blancas espadañas
El no ha visto nunca el Río ni el barrio de sus entrañas.
Porque mira el cielo azul de esta tierra marinera
que busca en su cara la luz
malas puñadas gitanas quien te clavara en la Cruz.

Yo salgo el Martes Santo de Penitente
Voy detrás de mi Cristo subiendo El Puente.
Como la nieve mi capa es blanca almidona
San Benito con su gente del Barrio de la Calza.
Y mi tierra en Primavera se viste de costalera
de promesa y pasión, nazarenos sevillanos
por los caminos de Dios.

Sevilla tiene una cosa que sólo tiene Sevilla
Luna, sol, flor y mantilla, una risa y una pena,
y la virgen Macarena que también es de Sevilla.
Y tiene además Sevilla un tesoro a cada orilla
La Giralda y sus campanas, la Esperanza de Triana
que también es de Sevilla
Y Sevilla por Tener tiene la gloria en sus manos
 a Jesús del Gran Poder que también es Sevillano.

Que en Sevilla ha que morir, hay que morir
Al llegar la Primavera y Sevilla es toda entera
rosa de puro carmín, hay que morir.
Y al llegar Semana Santa entre claveles y sirios
Sevilla es quien reza y canta, hay que morir.
Y se te enciende las venas al pasar la Macarena
 y por fuerza hay que decir, y es que en Sevilla Señores
 hay que morir.

SEVILLANAS
Cachorro (Cantores de Híspalis, 1995), El Puente Te está esperando (Cantores de Híspalis, 1984), Sevilla tiene una cosa (Los Marismeños, 1978), Que en Sevilla hay que morir (Amigos de Gines, 1980)

Magna Hispalense (1)




Sevilla es extraordinaria tanto que por tener tiene también magnas procesiones marianas, nazarenas y hasta un Santo Entierro Grande; cortejos que siendo de penitencia en los tiempos del fotógrafo ambulante, hoy son motivo de celebración y efeméride.
En cada Magna Hispalense suenan los acordes de diferentes bandas que a un mismo compás ternario marchar parecen con el 3x4 de las sevillanas. Ahí veo a Pareja Obregón, González Serna, Palacios y Toronjo que a cuatro voces cantan Sevilla desde el cielo; allí Albahaca y Los del Guadalquivir, Romeros y Marismeños, Ecos del Rocío, González y Cantores y otros tantos y tantos poetas sevillanos que hicieron y hacen de sus sevillanas Misa y Plegaria de Semana Santa.
Son ellos los auténticos pregoneros del Consejo de Hermandades y Cofradías, aquellos que, salvo excepción y hasta la fecha, el pueblo espera ese Domingo de Pasión para anunciar que empieza su Semana Mayor. Que comience pues su Pregón, no con Amargura por ser Himno de Sevilla y su Semana Santa, que se arranquen por Sevillanas, que la Virgen tiene pena y necesita palmas.

viernes, 28 de febrero de 2020

Suena el Silencio (2)



Silencio, Silencio
Una de la madrugada, La noche callada
y chirriar de un portalón, lo abre, Silencio, ya sale.
Capirotes espigaos, de color negro enlutado
cruzarán por la ciudad que espera. Silencio, ya llega
Sevilla, Silencio
Detrás de la Cruz de Guía va toda la Cofradía
con esa forma de andar de siempre.
Silenciosamente llevan a orgullo la herencia
de oración y penitencia, de respeto y de fervor
de Hermano, Silencio Cristiano.
Silencio, Silencio
Entre cirios encendidos, rodeada de gentío
camina la procesión que lleva, Silencio su emblema.
Concepción Virgen María, con San Juan de compañía, son ramitos de azahar tus flores, Silencio, no llores
Sevilla, Silencio
Al alba de la mañana por las calles sevillanas
llevando sobriedad, sencilla, Silencio.
Silencio, Sevilla
y en medio de este silencio solo se escucha el lamento
de la voz de un cantaor, que reza, Silencio, Promesa
Ya viene Jesús llevando su Cruz
que mira hacia el cielo, Silencio, Silencio
Jesús Nazareno
SILENCIO
Cantores de Híspalis (El autobús de la alegría, 1985)

Suena el Silencio (1)




No hay partitura de Sevilla y su Semana Santa sin su Silencio. En cada saeta y marcha, el silencio mantiene el tiempo y marca la entrada o el final deslumbrante en el que viento y percusión al unísono rematan la chicotá.
No hay procesión en Sevilla en la que no suene el silencio. Sin director que lo marque, el silencio aparece de forma espontanea, casi mágica, para anunciar también ese momento sublime en el que el mundo calla. Silencio es el sonido de la espera a que la puerta se abra el Domingo de Ramos y que otra cierre en la Gloria. Silencio es el sonido del tiempo que pasa entre la última llamada y la levantá, también el de ese instante en el que paso queda suspendido en el aire para caer luego sobre el costalero y romper su cuerpo.
Silencio es también el sonido de la llama de un cirio que espera ser encendido, y el de la palma de una mano abierta que busca un caramelo. Silencio es el sonido de una mirada que mata; el de la duda si Nuestra Señora ríe o llora, y cuando descubres que un Cristo te habla. Silencio es el sonido de Sevilla en Semana Santa cuando alguien derrama la primera lágrima.

jueves, 27 de febrero de 2020

Pasión también por Sevilla (2)



La Música de la Semana Santa se escribe con siete notas y palabras: DOgma, REsurrección, MIsericordia, FAvor, SOLedad, LAgrima y SIlencio

Yo quiero ser costalero (2)



Lejano ruido de tambores marcha lento,
un silencioso respirar de multitud,
cientos de pasos van rozando el pavimento,
unos gritos de capataz esa derecha un poco más.

Entrecortada silueta bajo el palio
porque la fe lo va iluminando al pasar
el costalero que encorvado la va llevando
rogando a Dios un poco mas de fuerza que ya se le va.

Costalero si tu fuerza ves fallar,
clama al cielo que allí mirándote esta,
ese hijo de la que meciendo vas sobre tu costal.

Grita fuerte dile que no puedes más,
que tú quieres llevarla hasta su portal,
vuestra madre a la que nunca jamás has de abandonar.

Un sudor frío que le recorre la frente,
un cuello herido por el peso de su amor,
acompañado de los rezos de la gente,
bajo el crujir del armazón una parada se anunció.

Unos faldones que se abren lentamente,
agua le ofrecen a su ardiente devoción,
vuelve a su sitio cansado y sonriente,
tres golpes se dejan caer preparados y a esta es.

Costalero si tu fuerza ves fallar…

LA CANCIÓN DEL COSTALERO
Los del Guadalquivir (Himno a Sevilla, 1992)

Arriba y abajo de los pasos de Sevilla (2)



Los pasos no llevan ruedas
como piensa el forastero.
Cuarenta hombres debajo
que se llaman costaleros.
Costaleros de Sevilla
que a orgullo debes llevar
el costal, las zapatillas
y la faja
reliá
Al tercero de martillo
al cielo vamos con Ella
Pa que los flecos del palio
bailen entre las estrellas.
Costaleros de Sevilla…
Por azules plazoletas
callejuelas y rincones
va sorteando mi Cristo
los faroles y balcones.
Costaleros de Sevilla…
La banda toca amargura
crujen las trabajaderas
en Silencio va Sevilla
Nazarena y costalera
Costaleros de Sevilla…
COSTALEROS DE SEVILLA
Cantores de Híspalis (El carrusel de la alegría, 1983)

De Sevilla y La Saeta (2)





Dijo una voz popular:
¿Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los Gitanos
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar.

Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz.

Cantar de la tierra mía
que echa flores
al Jesús de la agonía
y es la fe de mis mayores

¡Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar, ni quiero
a este Jesús del madero,
sino al que anduvo en la mar!

LA SAETA
Antonio Machado (1914), Joan Manuel Serrat (1969)


miércoles, 26 de febrero de 2020

Yo quiero ser costalero




Madre, yo quiero ser costalero, no lo llevo en la sangre sino en el alma. Yo quiero llorar mi pena y sentir sobre mi cuerpo el peso del Nazareno. Yo quiero hacer penitencia sin costal, faja, ni esparto; y que sean mis pies descalzos los que lleven al Cristo desde El Monte de los Olivos hasta El Calvario.
Madre, yo quiero ser costalero, no tengo talla, ni cuerpo; solo la fuerza de mi fe me acompaña. Yo quiero estar a sus pies, debajo de su Cruz, y oír sus palabras hasta que la tierra tiemble con su último aliento. Yo quiero llevarlo al sepulcro después, amortajar su santo cuerpo y esperar junto a Él, la Gloria de Resurrección.
Madre, yo quiero ser costalero, aunque no tenga hermandad ni cofradía. Yo quiero llevar a Nuestra Señora, acompañar a la Virgen y cantar debajo de su palio salves a María. Yo quiero estar cerca de Ella para con mis manos arrancar sus puñales, secar sus lágrimas y mirar los ojos que me miran cada Semana Santa en Sevilla.

martes, 25 de febrero de 2020

Arriba y abajo de los pasos de Sevilla




En los pasos de Sevilla Jesús es Cristo y Nazareno, Pasión y Muerte que cumple sentencia; su Madre, amargura y dolor, puñales que se clavan como clavos en la Cruz. Sea Palio, Cristo o Misterio, tiene su paso arriba sus figuras y ornamentos; debajo, su parihuela, corazón de madera con zancos y trabajaderas, reino de los costaleros.
Carpinteros, orfebres e imagineros hacen del paso retablo sagrado de evangelio, devoción popular, catecismo cofrade que al pópulo asombra; debajo temporeros de la Semana Santa de costal y alpargata, hoy hermanos que al cielo elevan su penitencia.
En la noche y la madrugá faroles y candelarias iluminan canastas y palios. Debajo, no hay más luz que la que irradia la promesa y la oración de 40 almas que rezan a la voz del capataz; 40 luceros y estrellas de un firmamento incombustible que como fuego eterno y sagrado alimenta el cuerpo en cada chicotá.

De Sevilla y La Saeta



Qué tiene Sevilla que todo tiene dos caras, dos formas de ver y ser que como Jano bifronte se dan la espalda; la Sevilla antigua de calles estrechas y la de grandes avenidas; la Sevilla intramuros y la otra allende de la muralla. Tiene Sevilla siempre dos caras, una de oro y otra de plata; una en que la Giralda corona y otra sin sombra, mudas sus campanas.
Dos caras tiene también su Semana Santa: la del exorno y el espectáculo, fenómeno de masas y bulla y la otra la del sentimiento solo o compartido, el de la duda o el convencimiento. Una guarda recelosa sus tradiciones y dice que reza, otra avanza y dicen que canta.
Y aquí una Saeta, muestra de esta dualidad, la del culturalismo crítico que todavía cuestiona el verso machadiano y la otra que hizo de una canción el libro sonoro de reglas de su propia hermandad. ¿Qué tiene la Saeta que tiene un Cristo en la cruz y otro andando sobre las aguas? Dos caras de una sola moneda y un solo sentimiento: Sevilla, siempre Sevilla, y su Semana Santa.

lunes, 24 de febrero de 2020

Pasión también por SEVILLA




El Coro despidió el año de blanco con romances y villancicos de Navidad. Se vistió de verde en el tiempo ordinario y ensayó para vestirse hoy de morado y rojo, de Misericordia y Pasión. Vuelve el Coro a cantar a la Semana Santa; ahora con letras y acordes del evangelio apócrifo según los músicos y poetas de la Sevilla perpetua.
Carga el Coro siete palabras como las siete últimas de Cristo en el Calvario; siete Dolores como los siete puñales que atraviesan el corazón de su Madre; siete pecados capitales por redimir con siete virtudes imposibles; dos veces siete de música y verso para recorrer un Vía Crucis imaginario que desde Pilatos a la Cruz del Campo siga por la Vía Augusta hacia el oriente de la nueva Jerusalén.
Aquí se presenta este Coro, al compás de la Cuaresma y la Semana Santa; voces, guitarras y cajas que rezan por sevillanas y marchas; turba judía y romana que pagada con treinta monedas de plata de buen dinero, buscan entre olivos a Jesús el Nazareno.